Hoy me vais a perdonar. En esta ocasión, dejo la actualidad aparcada momentáneamente, para hablar de un tema que para mí, es mucho más importante.
Quiero, a través de estas líneas, recordar a una persona “Clave” en mi vida. Me vio nacer, me ha criado y he tenido la gran suerte de poder estar a su lado durante muchos años.
Ha sido mi otra madre, la que siempre buscaba en mí la perfección y la pulcritud que a ella le inculcaron desde los 12 años, cuando empezó a trabajar.
Es Carmen, mi abuela. Mi “Martínez”, como a veces la llamábamos cariñosamente.

Ha tenido una vida llena de emociones, buenas y malas. Ha sido la “madre” por excelencia que se desvivía por los suyos y para todo aquel que se le ponía por delante. Ha sido una campeona de los pies a la cabeza. Una persona llena de vitalidad, humilde, discreta y con sentido del humor. Una gran cocinera. De sus manos he probado los mejores “manjares”. La comida casera por excelencia. Los postres nos cautivaban a toda la familia. Sus bizcochos, sus roscos, sus flanes, sus natillas…
Coqueta y algo presumida. Los sábados tenía una rutina, iba a la peluquería para arreglar su deslumbrante pelo blanco. Siempre estaba perfecta. Se preocupaba por los suyos y también por los que tenía a su alrededor. En el barrio la conocía todo el mundo. Doña Carmen, siempre se ha hecho querer.
Una mujer de una devoción y una fe incalculables y que encontraba en la iglesia, su espacio personal para pedir a Dios por todos nosotros. Si alguien estaba enfermo, estaba a su lado. Si era en un hospital, allí que iba. Tenía un corazón que no le cabía en el pecho.
Orgullosa de los suyos. De sus hijos, nietos y nietas, nueras, hermanas, biznietos y todo aquel que tuviera algún vínculo con la familia.
Hace unos 5 años, la maldita enfermedad de Alzheimer, nos la robó… Toda su personalidad se fue desvaneciendo, al igual que sus recuerdos y su memoria.
Cinco años donde, esa Carmen vital y con una fuerza de voluntad sobrenatural, no ha podido vencer la batalla de una enfermedad, que parece la pandemia que destruye a los abuelos del siglo veintiuno. El Alzheimer la ha ido consumiendo poco a poco…
Una enfermedad que se alió con la edad. A sus 87 años y postrada en una cama, nos ha dicho “adiós”.
Se ha ido de nuestro lado. Se ha marchado con los que ya nos dejaron hace años, entre ellos, su marido.
Carmen, mi abuela, mi Martínez, nos deja un gran vacío, pero nos ha dejado lo mejor de ella. Lo que durante años nos ha enseñado. Su sabiduría. Esa sabiduría es la que nos reconforta y nos conmueve.
Gracias por haber sido tan especial. Gracias por habernos hecho tal y como somos, por haber estado siempre ahí, desde el primer instante de nuestras vidas, de la mía.
Le hemos dicho “Adiós” a la mejor madre del mundo:
“Estamos contentos por tí, abuela. Ya estás descansando en Paz, en ese lugar en el cielo, junto a ese Dios que desde pequeña has venerado y que ahora tienes tan cerca. Te echaremos siempre de menos…”
Descansa en Paz, Abuela.


















Se ha ido la abuela de un gran tipo. Desgraciadamente no tuvimos el placer de conocerla pero sí a su nieto, que no es ese frío presentador de televisión de éxito ni persona inaccesible. Un personaje cercano, humilde y discreto como la abuela Carmen, algo tan difícil hoy en día, pero tan fácil de comprobar con tan sólo cruzar dos diálogos con Ricardo. Y hoy, gracias a él aunque en tristes momentos, a ella. A través de sus palabras todos conocemos hoy a Carmen, la de las natillas y los roscos, mujer solidaria, risueña y cristiana, la abuelísima de cabello plateado inmaculado que estuvo con todos y para todo. Como debe ser.
Descanse en Paz Doña Carmen.
Un fuerte abrazo Ricardo
QUÉ HERMOSO RECUERDO LES QUEDA, Y CUÁN RODEADA DE AFECTOS DOÑA CARMEN.LES SALUDO AFECTUOSAMENTE.
no he conocido a mis abuelos pero yo si soy abuela y se que representa ,en mi caso, una nieta, ella es mi corazón , y una persona sin corazón no puede vivir , siento mucho que la tuya haya partido pero muchas veces cuando es un ser tan amado y del cual hemos recibido tanto amor cuando llega el momento hay que dejarla partir a vos te queda ,lo mejor TODO EL AMOR QUE TE DIÓ y pudiste recibir un abrazo desde Argentina
Hola Ricardo siento mucho lo de tu abuelita, recibe un abrazo muy fuerte mío y de mi familia y seguro que tu abuelita estará desde el cielo velando por ti por la gran persona que tenia como nieto cuídate un beso amigo Ricardo.
poema mi
Tus ojos son dos estrellas brillantes
Que en el día mas triste se apagaron
Y que nunca más mi alma iluminaron
Me invadió un dolor que nunca sentí antes.La tristeza es tal como un océano profundo
Entre más caes más obscura se torna tu alma
Tan solitaria y callada tal como su fondo
Mi corazón te llora te suplica y te aclama.Tú … moriste sin morir ya que estas aquí
Tú cuerpo se fue pero tú alma sigue aquí
Tú estas en cada recuerdo mi corazón
Siempre querré verte y esa será mi ilusión Mi corazón llora por tu ausencia
Y ese dolor atormenta mi existencia,
Pero siempre buscas como recordarte
y por eso yo nunca podré olvidarte.
Siempre vivirá dentro de ti.
Muchísimas gracias a todos. Vuestras palabras nos reconfortan a toda la familia. Un millón de gracias! Besos y abrazos para todos…
Ricardo
Gracias por exprimir con tanta justeza lo que sentimos todos en la familia y rendir un ultimo homenaje a una personna fantastica. La vida ha echo que esto ultimos años no he podido verla, ni veros tanto como lo queria. Ella tambien ha marcado enormamente mi vida y mi forma de ser, pero se que la rélacion que tenia contigo era todavia mas espécial.
Como lo has dicho, ya descansa en paz y es lo que me alegra para ella.
Gracias otro vez por tu mensaje.
Tu hermano Alé.
No puedo evitar las lagrimas al leer estas palabras tan bellas, tan llenas de sentimientos…y es que “mi abuelilla”, “la martinez” para nosotros….nos lleno de vida, Ricardo, recuerdo contigo todos esos momnetos vividos, ahora descansa en paz.
un beso, tu prima Sandra.
Es la mejor forma de recordarla….. Así siempre estará con nosotros. Un beso gordo, Sandra y Ale. Muchas gracias a las demás personas que habéis dedicado unas palabras de cariño. Os lo agradecemos toda la familia, de corazón. Gracias.
Ha sido emocionante tu recuerdo hacia la abuela que
tanto te queria, y que en todo momento (antes de la
puñetera enfermedad) estaba pendiente
de la hora en la que salias en la “tele”, decia:
“Amparo que me tengo que ir que ya mismo sale el Kiki”
La vamos a hechar mucho de menos, pero ahora está con
su marido y con EL, su referencia y su guia.
Desde donde estés, tita, cuida de nosotros.
Un beso para todos, y en especial para tí Ricardo.
SE FUE SIN HACER RUIDO COMO SIEMPRE, PARA NO MOLESTAR, COMO SIEMPRE, PERO AHORA LLENA TODOS LOS RINCONES DE NUESTRO PENSAMIENTO. ESA ERA LA SRA. CARMEN. GRACIAS POR TU HOMENAJE A LA SRA. QUE SE HA ECHO QUERER POR TODO EL QUE LA HA CONOCIDO. APROVECHO PARA DARLE LAS GRACIAS A UNA PERSONA MUY ESPECIAL Y QUE MEJOR HACERLO NO SE PUEDE HACER CON LA ABUELA. ES LOURDES GRACIAS CORAZON. UN BESO TU PADRE.
No me extraña estimado Ricardo que amáras tanto a tu abuela, en la foto que publucas, tiene cara de haber sido una mujer bondadosa y de buenos sentimientos, has debido de ser para ella lo más grande, al igual que ella para ti cuando hablas de esa manera de ella, siento lo ocurrido…ésta terrible enfermedad, cada día está haciendo más estrágos en la vida, confiémos que algún día podamos poner fin al sufrimiénto de quienes lo padecen, y de los cuidadores que no es poco, mucho ánimo para que puedas tener la fuerza de seguir ayudando a todo el que te necesite.
Un cordial saludo
Muchas gracias por tus palabras, Lely, de todo corazón. Ayudar a los demás, es gratis.
Un cordial saludo
el alzheimer es una enfermedad maldita que destruye todo a su alrededor