Lamentablemente, no es la primera vez que por cuestiones laborales, he tenido que asistir al homenaje de personas que ya no están con nosotros, porque “se fueron” de forma inesperada y accidental, estando de servicio.
Este miércoles 10 de Febrero, un día antes de lo previsto en un principio, se ha celebrado en el Puerto de Almería, junto a la Torre de control de Salvamento Marítimo, la entrega de las Medallas de Oro al Mérito de la Protección Civil, con distintivo rojo, a la tripulación del “Helimer 207”.
El acto se ha llevado a cabo en una carpa que se ha habilitado a los pies de la torre de Salvamento Marítimo. Ha estado cargado de mucho sentimiento y emoción, a veces contenida. Es el reconocimiento de todos a unos compañeros que se dedican a salvar vidas, y que en esta ocasión y por desgracia, han perdido la suya mientras realizaban unos entrenamientos rutinarios nocturnos.
Las notas musicales de “In the mood for Love”, interpretadas por un “cuarteto” de cuerda de la Orquesta de Almería, han dado inicio al homenaje, en el que el único superviviente del accidente, Alberto Elvira Vallejo, ha leído un poema dedicado a su tres compañeros fallecidos en el trágico accidente ocurrido el pasado 21 de Enero.
Cuando Alberto ha leído su escrito, titulado “Salvamento”, los ojos de casi todos los asistentes, se han humedecido, incluidos todos los miembros de Salvamento Marítimo que participaron en las operaciones de rescate del “Helimer”. Unas palabras que han vuelto a recordar el dolor a familiares y compañeros. Unos familiares que “enteros”, han recibido de manos del Ministro de Fomento, la máxima distinción de Protección Civil.
José Blanco, en unas palabras de recuerdo para los miembros de la tripulación, los tres fallecidos y el único superviviente, ha llegado a emocionarse, interrumpiendo durante unos segundos sus palabras…
También ha destacado el perfil de la tripulación, el jefe del helicóptero de Salvamento Marítimo en Almería. Francisco Guerrero ha manifestado ante los asistentes con voz firme, que el prefiere pensar que los compañeros que “ya no están”, “se han tomado una excedencia en otro planeta”.
El acto ha terminado con el sonido de las sirenas de las tres embarcaciones de Salvamento que se encontraban amarradas junto a la carpa donde se ha desarrollado el homenaje.
El día se despide con una puesta de sol que apenas dejan ver las nubes que cubren la ciudad. El mar, está sereno aunque el viento amenaza con romper su estado. Con esta postal, estén donde estén, Jose Luis, Kevin e Iñigo, estarán orgullosos de los suyos y también de sus compañeros.



















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