Si hay algo que a estas alturas de la vida no logro entender, son las novatadas. Esas “gracietas” que suelen gastar los estudiantes a los “nuevos” cuando ingresan en un ciclo superior, o los militares o pandilleros que aguardan la llegada de savia nueva. Una serie de pruebas absurdas y demenciales que tienen que pasar a la fuerza los recién llegados, o también llamados “borregos”, para formar parte del “equipo”.
Me ha llamado la atención el caso de un legionario Ecuatoriano que se alistó en la Base de Viator, en Almería. Las secuelas de las constantes novatadas cometidas por algunos de sus “compañeros”, por llamarles algo, le ha dejado “tocado” psicológicamente hablando.
Parece mentira que en una Institución Militar, como es la Legión, se perpetren en pleno siglo XXI este tipo de coacciones y que más aún, no sean castigadas o reprimidas de una forma contundente por los mandos competentes. ¿Resulta tan difícil el poder localizar a los responsables de las novatadas?, ¿O es uno de los requisitos indispensables por los que hay que pasar, para ingresar en el Ejército Español?.
El militar de nacionalidad Ecuatoriana, presentaba una “enfermedad mental” como consecuencia de “padecer novatadas” en la Legión, donde prestaba servicio desde Octubre de 2.006.
Es a mediados de Abril de 2.008, cuando se da de “baja psicológica” durante cuatro meses, en los cuales, se presentaba cada quince días en la Base militar. Pero el joven Ecuatoriano de 25 años, no resistió más la presión de los mandos y sus compañeros, y regresó a su país. Fue desde allí, donde envió la documentación médica al juez que llevaba su caso.
Cuando regresa de nuevo a España, el Juez Militar acuerda su “libertad provisional” y someterle al estudio de psiquiatras militares para comprobar el estado en el que se encontraba mentalmente. Los resultados de los mismos lo dejaban claro: “Había perdido sus facultades mentales como consecuencia de las novatadas”, que estuvo soportando durante cerca de dos años en Viator.
El Juzgado Togado Militar de Almería, con el resultado del informe elaborado por los psiquiatras militares ha absuelto de “abandono de destino” al legionario Ecuatoriano, quien ya reclama los salarios del tiempo que estuvo fuera de la Legión por causas de fuerza mayor.
No tendrá que volver a la Legión, pero me llama la atención, que el Tribunal Togado Militar de Almería, no haya mencionado ningún tipo de acusación a los que le causaron la “enfermedad mental” al ya ex legionario.
Personalmente me siento orgulloso del trabajo profesional que desarrollan todos los militares de nuestro país, pero en este caso, no me enorgullece en absoluto saber que todavía se permitan realizar novatadas en los cuarteles. Sobre este asunto, deberían de reflexionar y mucho los mandos.
Si promocionan tanto el ingreso de gente nueva en el ejército, con tácticas como las practicadas por algunos “machotes” que se creen los amos de la base militar, humillando hasta la extenuación a los “borregos” con las malditas novatadas, pocos voluntarios van a encontrar de ahora en adelante.
El problema, lo tienen en sus filas. Hagan lo propio para no manchar su reputación y el orgullo de TODOS los Españoles.


















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